
Hoy dedico este post a una ciudad capaz de encandilar a cualquiera. En Aquitania, a la orilla del Atlántico, en el entorno de la desembocadura del Garona, se halla una de las ciudad más importantes de Francia: Burdeos. Si no habéis estado todavía, os lo recomiendo. Es el lugar perfecto para una escapada de fin de semana.
Os hablaré un poco de ella. El patrimonio artístico de Burdeos es importante y está referido especialmente a los siglos XVIII y XIX. Fue en aquella época cuando de reorganizó la ciudad, se abrieron amplias avenidas y plazas y se edificaron notables edificaciones. La plaza de La Bolsa, el Parlamento y la Comedia, la Catedral, el Momumento a los Girondinos, el Gran Teatro...son construcciones que merecen un alto en el camino.
Para los amantes de las compras, con sus 1200 metros de longitud, la calle comercial Sainte-Catherine (del Plaza de la Comedia al Plaza de la Victoria) dispone de un récord de longitud amparado por infinidad de locales comerciales a la última.
Toca afinar el olfato. La región vitícola cuenta con cerca de 53 denominaciones de vinos de Burdeos. Sobre este territorio, más de 3000 castillos producen el vino de Burdeos. Entre las denominaciones, las más conocidas: Bordeaux, Entre deux mers, Graves, Listrac, Margaux, Médoc, Moulis, Pauillac, Pessac Léognan, Pomerol, Saint-Émilion, Saint-Estèphe, Saint-Julien, Sauternes...
Un viaje inolvidable...